“Es como caminar en una ruta distinta”; supo que tenía asperger a los 44

admin 18 febrero, 2018 0
Laura Toribio

CIUDAD DE MÉXICO.

Como magistrado presidente del Tribunal Electoral de la Ciudad de México, Armando Hernández Cruz debe tomar a diario decisiones muy complejas, aunque no es capaz de poder llevar su propia agenda. Tiene seis mil 576 seguidores en Twitter y mil 337 en Facebook.

Es una figura pública, pero le cuesta, y mucho, la interacción social.

Debe recibir todos los días a más de una veintena de personas en su oficina, a pesar de que las conversaciones de más de cinco minutos le ‘revienten´ la cabeza; también tiene que ir a actos públicos pese a que los lugares concurridos siempre le generen estrés.

Es incapaz de reconocer rostros aun cuando se trate de importantes actores políticos. No soporta el ruido, ni le gustan las conversaciones telefónicas. Tampoco sabe cómo hacer amigos. Vive con Asperger y apenas hace dos años lo sabe.

Alegóricamente es como si uno viniera de otro planeta, porque el nivel de conexión y de interacción con las personas es muy difícil, porque no se logra comprender al mundo y el mundo no logra comprender al Asperger. Veía en algún libro para niños que trata el tema de Asperger unos peces nadando hacia un lado y otro nadando en dirección distinta, esa imagen me reflejó mucho de lo que yo percibo de mi persona, es como caminar en una ruta distinta hacia donde van los demás”, explicó.

Desde pequeño, este funcionario público se sintió distinto, nunca encajó con el resto de los niños de su edad. Sufrió bullying. Ni una sola vez, durante los seis años de primaria y los tres de secundaria, le dirigió la palabra a una niña. Eso sí, fue un alumno de excelencia, quizá por eso nadie, ni su mamá que debía hacerse cargo de otros siete hijos, notó su condición.

“APRENDÍ A FINGIR”

Aprendí a fingir muy bien o a mimetizarme, a actuar como si fuera una persona con habilidades sociales, pero no lo soy”, confesó.

Así pasó la preparatoria, terminó dos licenciaturas y un doctorado. Se convirtió en catedrático y funcionario público. Se casó tres veces y tuvo cuatro hijos. Siempre camuflándose, hasta que ya no pudo más.

Cuando llegué aquí (al Tribunal Electoral) me di cuenta que no podía manejar la gran cantidad de gente que me buscaba, este Tribunal tienen 230 plazas y yo recibí más de 500 currículums, 500 personas pidiendo chamba y es algo que no pude manejar, se me salió de control. Me di cuenta que el número de personas con las que tenía contacto y tenía que platicar diariamente me resultaba inmanejable, entonces empecé a buscar en internet información, por ahí me salió una frase que decía `fobia social´, y dije, ¿no será eso lo que tengo? y de ahí me derivó a un cuestionario de diagnóstico de Asperger.

Lo contesto y me dice: ‘usted tiene una puntuación muy elevada para positivo de Asperger´, yo no sabía qué era eso, entonces contacté a la asociación Asperger México, que tiene especialistas para hacer diagnóstico en adultos”, relató.

En marzo de 2016, a sus 44 años de edad, le confirmaron el diagnóstico de Asperger, una condición del espectro autista “caracterizada por algún grado de alteración del comportamiento social, la comunicación y el lenguaje y por un repertorio de intereses y actividades restringido, estereotipado y repetitivo”.

Cuando me empezaron a explicar en qué consistía, empecé a entender todo, supe por qué el día que un camión me pegó del lado izquierdo de mi carro yo me bajé a revisar el lado derecho, por qué no entiendo las metáforas o suposiciones, y el por qué de mi incapacidad para disfrutar de cualquier cosa”, contó el magistrado electoral en entrevista con Excélsior.

A partir de entonces, se empapó de información y comenzó una intensa campaña para visibilizar la condición de los Asperger a partir de su propia historia hasta crear la asociación Soy Asperger A.C.

Cada vez que doy una plática la gente me dice: ‘es que quiero traerte a mis hijos para que vean que sí se puede, tú ya terminaste el doctorado, terminaste varias carreras, eres maestro, estás en un cargo público’. Y bueno, sí se puede, lo he estado haciendo tres años siendo magistrado presidente del Tribunal Electoral de la Ciudad de México, el problema es el costo que tiene, porque para poder dar la cara hacia afuera tengo que vivir un desgaste interno que afecta mi salud física.

Por ejemplo, yo no puedo a una persona, a un actor político o a alguien que tenga interés de ver un asunto, pedirle que me explique de manera breve y sencilla su asunto, tengo que escuchar todo lo que me quieran decir y entonces ahí me tengo que programar para eso, me tengo que hacer a la idea de que es mi trabajo y lo tengo que hacer bien”, argumentó.

Pero por eso también le interesa que las personas entiendan a los Asperger y hagan los ajustes razonables para hacer su vida menos complicada.

Ya sabemos que no es una enfermedad, que es una condición neurobiológica que no te la puedes poner y quitar, por eso yo digo ‘soy Asperger’, no ‘tengo Asperger’, es decir, no lo tengo y luego no lo voy a tener, soy Asperger.

 

“Me consideraban raro y hasta loco”

Ha sido taxista, escritor, promotor de los derechos de las personas con discapacidad e incluso fue un joven rebelde que participó en el movimiento estudiantil del 68 en México.

¿Cómo ha podido vivir un hombre con Asperger tantos eventos en su vida? Miguel Ángel Ortiz, de 68 años, aseguró que fue su deseo por ser parte de la sociedad y hallarse a sí mismo lo que lo llevaron a caminos inimaginables para él.

Relató que hace cuatro años supo de su condición neuronal, después de que toda su vida se sintió diferente y raro en sus grupos sociales.

Yo no empataba en la sociedad, la gente me consideraba raro y hasta loco”, declaró Ortiz.

El proceso para saber su diagnóstico fue doloroso. A los siete años un profesor lo etiquetó como retrasado mental y con los años escuchó otros dictámenes que lo etiquetaban como maniaco, depresivo, autista y bipolar.

La primera etiqueta la recibí a los seis años como retrasado mental por un maestro. Pasé por todo un proceso en mi vida hasta que me fastidié y pensé ¿Qué soy?”, aceptó Miguel Ángel, quien hoy brinda apoyo a otros adultos con Asperger que son diagnosticados tardíamente.

Verónica Treviño, presidenta de Asperger México, A.C., considera que en los últimos cinco años han aumentado los diagnósticos de adultos, debido a la mayor difusión de esta condición neurológica, principalmente en niños y adolescentes.

Otro de los factores que han repercutido en el aumento de diagnósticos en adultos es que en la mayoría de los niños que viven con esta condición existen familiares de primero, segundo y tercer grado con dificultades en la interacción social.

La fundadora de esta asociación dijo que hay  una necesidad de dar apoyo a los adultos; por ello comenzó a ofrecer diagnósticos y terapia para ellos y el programa de Coaching Life MaP para mejorar sus habilidades sociales, laborales y personales.

Actualmente, Miguel Ángel Ortiz ofrece conferencias y sesiones con otros aspergers adultos, quienes como él han encontrado identidad y aceptación.

-Ximena Mejía

 

“Él me ha ayudado a conocerme y yo a él”

En esta pareja el amor no fue el primer elemento que los unió, sino el Asperger.

Sara y Paris se conocen desde su adolescencia cuando cursaron juntos la secundaria y la preparatoria, mucho antes de saber que tenían la condición de Asperger.

Ambos lograron una “simbiosis extraordinaria”, como lo denomina Sara, porque podían entender sus dificultades para relacionarse con otros, su hipersensibilidad ante olores y sonidos, además de su dificultad por expresar y comprender las emociones propias y las de los demás.

Yo nunca he tenido una persona en mi vida que me entienda más como me entiende Paris, y al revés”, aseguró Sara Cortés, quien estudió sicología en la UNAM.

Hace cuatro años, Sara miró un documental en la Facultad de Psicología de la UNAM sobre el Asperger. Por primera vez se sintió identificada con otras personas e inició una búsqueda para ser diagnosticada y con la certeza de que Paris también tenía el mismo perfil.

La pareja de 35 años asegura que, aunque el saber que son aspergers los ha ayudado a entender sus comportamientos sociales, su condición no ha facilitado su comunicación, por lo que han tenido que solicitar ayuda terapéutica como pareja que vive con una condición neuronal distinta.

Ha sido una relación difícil, el Asperger da una incompetencia social, entonces, ambos somos incompetentes sociales, no porque seamos asperger nos hace más fácil comunicarnos, todo lo contrario”, aceptó Paris Sánchez, quien es físico.

En Asperger México A. C, el joven matrimonio, que lleva 18 años de conocerse y 11 años de casados, ha aprendido a autoconocerse.

Mientras Paris es la parte que fomenta a tomar retos y decisiones, al grado de motivar a Sara a titularse, ella es quien mantiene el orden y es la parte racional de la relación.

Hemos crecido mucho, él me ha ayudado a conocerme y yo a él. Mi crecimiento y autoconocimiento ha sido parte de su vida”, declaró Sara, quien asegura que los roles sexuales de ambos están intercambiados.

-Ximena Mejía

 

Se les dificulta hallar empleo

El 80% de los adultos con Asperger que llegan a la asociación Asperger México A.C. son desempleados aun cuando la mayoría son profesionistas, lamentó su fundadora Verónica Treviño.

La razón de no acceder a un empleo no se basa en limitantes profesionales, sino en las barreras que tienen al socializar.

El 80% de las personas adultas con Asperger están desempleadas. Vemos con mucha frecuencia que son brillantes en sus campos profesionales, porque están interesados en sus áreas de interés”, explicó.

Asperger México A.C. ha identificado que las personas que viven con esta condición tienen limitantes en las habilidades sociales para pedir un empleo en una entrevista de trabajo o incluso en el trato cotidiano con jefes y con compañeros de trabajo que los etiquetan como antisociales o extraños.

Treviño explicó que la mayoría de los adultos que acuden a Asperger México son profesionistas en áreas físico matemáticas y biológicas de la salud.

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